La nueva realidad en el mundo de los negocios no dejará sin empleo a los seres humanos. La cuarta revolución industrial está en proceso y “se caracteriza por una fusión de tecnologías que borran las líneas que dividen los mundos físico, digital y biológico”.[1] Gracias a la tecnología de punta las capacidades humanas mejorarán o aumentarán y las cadenas de suministro experimentarán también esta transformación, entraremos al umbral de las cadenas de suministro aumentadas (enhanced supply chains o CSA).

Capacidades para responder a los desafíos

Desde hace años escuchamos que el mundo es otro y cómo eso ha cambiado la relación de los consumidores con las empresas. El cliente espera un producto o servicio de buena calidad, a precio bajo y con rapidez de entrega; sin embargo, la cadena de suministro tradicional ya no puede alinear el proceso de abasto, transporte de materiales, la manufactura y la distribución con las necesidades de los clientes. La cadena de suministro aumentada sí considera todas estas variables y las organiza para ofrecer lo que el consumidor desea.

Gracias a la tecnología contamos con una mayor cantidad de información, así como la capacidad para procesarla y analizarla, de tal manera que podemos tener conocimiento sobre los cambios en el mercado, que son cada vez más frecuentes. Esto obliga a las empresas a tener una cadena de suministro aumentada, capaz de adaptarse rápidamente.

Para asegurar el servicio al cliente, habilitar el crecimiento del negocio y minimizar los costos, las cadenas de suministro aumentadas deben tener cuatro principales objetivos:

Para cada uno de los eslabones de la cadena, existen tendencias particulares:

Compras: visibilidad de toda la oferta a nivel global

El eslabón de compras es de suma importancia para la cadena de suministro porque se encarga de la adquisición de la materia prima, vital en el proceso de manufactura, sino también porque de él depende gran parte de la calidad del producto y el precio final al consumidor.

En el futuro inmediato, los compradores ya no dependerán de su conocimiento para saber a quién elegir, además la dirección de operaciones tendrá visibilidad de todo lo que se adquiere de forma fácil y actualizada. Ariba, desarrollada por SAP, facilita a las empresas la compra y venta de recursos.

Ariba crea una red de intercambio que es fácil de controlar o manejar, además de que permite encontrar una gran variedad de proveedores. Para usarla tan solo debe seleccionarse qué se requiere y realizar subastas hasta encontrar al proveedor más idóneo. Este sistema revoluciona el funcionamiento del área de compras, pues la convierte en una plataforma con capacidad infinita de proveedores, en donde las organizaciones pueden encontrar el mejor precio.

Manufactura: hombre y máquina, hombro con hombro

La industria 4.0 forma parte fundamental de esta área de la cadena. Los nuevos avances tecnológicos han facilitado un proceso de manufactura automatizado y flexible, producción personalizada que genera valor agregado para el consumidor y una ventaja competitiva sobre la competencia. Todo esto basado en la convivencia segura e íntima entre humano y robot. Atrás quedaron los años en los que los procesos automatizados tenían que estar confinados a un lugar aislado del piso productivo.

Algunas empresas ya desarrollan y utilizan tecnología de punta en ciertos procesos, además la capacidad de colaborar con los humanos y trabajar de manera segura, ayudan a disminuir el tiempo del ciclo de manera notable, pues producen más en menor tiempo.

Poco a poco los robots serán menos costosos y tendrán más habilidades que las máquinas actualmente conocidas. Sawyer y Baxter, creados por la compañía Rethink Robotic, son algunos ejemplos que ya se encuentran en la industria y desempeñan funciones específicas de acuerdo con el tipo de negocio. Denso es otro caso, el cual es muy útil para la industria farmacéutica y de alimentos.

Otra tecnología que va a mejorar la calidad del producto y los rendimientos de la empresa es la realidad aumentada. Este descubrimiento va a revolucionar las industrias, ya que permite ver objetos, procesos e incluso personas en un holograma que puede percibirse o modificarse.

La realidad aumentada tiene varias ventajas significativas en el proceso de manufactura debido a sus múltiples funciones. Por ejemplo, es posible hacer una lluvia de ideas con diferentes personas simultáneamente de manera que todas puedan participar y modificar los conceptos que se generen en el grupo.

Si la maquina donde estás trabajando tiene una falla y no sabes cómo arreglarla, puedes proyectar el instructivo a un lado para no obstruir tu vista y continuar con las manos libres para seguirlo paso a paso. O si requieres la ayuda de un compañero de trabajo, podrás conectarte con él de manera que ambos vean lo mismo y crear hologramas con lo que deben hacer para solucionar la falla.

Aunque esto se encuentra en una etapa temprana, existen aplicaciones que permiten volver digital la realidad, como AUGMENT[2] de Siemens o Layar, las cuales escanean o toman fotos de cierto objeto o lugar para interactuar con él. Compañías automotrices como Mercedes Benz, ya hace uso de estas aplicaciones.

También existen lentes[3], llamados Vuzix M300, que cuentan con las funciones mencionadas anteriormente, se emplean en el sector farmacéutico por su función para detectar letra escrita a mano, como en las recetas médicas, arrojar mediciones de productos como peso y medidas, así como tomar fotografías en el momento.

No podemos excluir de estas tendencias al internet de las cosas (IoT). Esta tendencia es muy útil para diversos aspectos de la vida diaria y puede ser de gran ayuda para la cadena de suministro. El objetivo será conectar las máquinas y los equipos de trabajo a la nube con el fin de recibir información de su desempeño y que este se almacene, así será más sencillo crear un modelo predictivo donde el personal podrá recibir notificaciones cuando algo esté por fallar, necesite reparación o haya un requerimiento de mantenimiento preventivo, sin tener que parar la producción o el servicio por largos periodos y no atrasar la entrega al cliente. IBM ya cuenta con una plataforma que ofrece un servicio similar, Watson IoT.

Las simulaciones son otro factor importante en el proceso de producción. Tecnomatix 12, desarrollada por Siemens, es una plataforma de simulación que puede realizar simulaciones para robots, humanos y logística capaz de optimizar los procesos de producción, en tiempo real, lo que mejora la calidad del producto y ahorra capital o energía.

Finalmente, para lograr una producción a la medida existe la manufactura aditiva, la cual permite personalizar los productos según lo que el consumidor requiere. Para esto existen diferentes tecnologías como la impresora 3D, la cual sustituye el uso de herramientas de elevado precio. DMLS es otra tecnología que imprime metales por medio de láser con una calidad excelente en detalles. Actualmente es muy utilizada en la industria cosmética, médica, manufacturera, aeroespacial y automotriz.

Almacén: adiós a las economías de escala

Evolucionar de una economía de escala a una economía de alcance se logra al aprovechar de una mejor manera ciertos activos como licencias, ubicaciones, maquinaria, así aumenta la productividad de las personas al incorporar mayor variedad de productos y ubicaciones, x|además se disminuyen los costos operativos.

El factor clave en esto es la colaboración con otras empresas con el fin de reducir costos y automatizar el manejo de inventarios, reducir tiempos y realizar una entrega más eficaz al consumidor. Esto es un camino que apenas empezarán a recorrer las empresas; sin embargo, ya existen soluciones en el mercado como Kiva Systems, robots ágiles y automatizados que ayudan a optimizar el registro del inventario; Kuka, un robot de carga, de fácil manejo y programación; y Flexe, un Airbnb de bodegas que crea una capacidad infinita, ya que la oferta de bodegas será tan grande como la herramienta lo quiera.

Esta tendencia pretende maximizar la capacidad y minimizar los activos, ya sea con tecnología de almacenamiento o con la colaboración de varias compañías para mejorar y optimizar la cadena de suministro, al compartir centros de distribución y almacenes, en función del espacio necesario o del que sobra.

La lógica de las sinergias interempresas se basa en que el perfil estacional de las empresas varía, dependiendo de la industria al que pertenecen. Un negocio de disfraces que requiere mucho espacio en octubre puede prestarle su espacio a una empresa de bebidas en un lugar caluroso y turístico donde necesita mucho espacio para inventario en diciembre y semana santa. Es un ganar-ganar, ya que la primera recibe un ingreso por el espacio y la compañía de bebidas reduce sus costos al rentar solo el espacio que necesita y evitar el pago por una bodega completa.

Distribución: un rubro sin paradigmas

Todas las restricciones que hemos conocido hasta el día de hoy será cuestionadas en los próximos meses o años. Para lograrlo, además del aprovechamiento de la tecnología, también se requieren estrategias que ayuden a reducir los costos y tiempos de entrega.

Una de las tendencias es la colaboración con otras industrias. ¿Por qué usar un camión por compañía si ambas se dirigen al mismo lugar? Hay empresas que colaboran con el objetivo de reducir costos de combustible y entregar con mayor rapidez el producto. Para esto ya existen plataformas como Cillox[4], creada por DHL y que funciona como Uber, pero ofrece equipo de distribución. De este modo es posible rentar vehículos cuando se tiene una necesidad momentánea y de un tamaño específico, además de rastrear la ruta y verificar la entrega en tiempo real. En el mercado nacional existen empresas como Rutanet que operan de forma similar.

Otra opción, que además convierte a la empresa en una entidad más sustentable y crea valor agregado ante el consumidor, es el uso de camiones de distribución eléctricos. Smith es un ejemplo de ellos creados con el fin de ser sustentables al no emitir CO2 y reducir costos tanto de combustible como de mantenimiento.

Asimismo, la industria busca desarrollar camiones autónomos, es decir, transporte que no requiere de un chofer. Está comprobado que reducen accidentes y el tiempo de entrega, ya que con un análisis de datos (big data) y sensores son capaces de encontrar la mejor ruta de distribución disponible y realizar cambios automáticamente en caso de ser necesario debido a carreteras cerradas, clima adverso o tráfico, todo en tiempo real. Mercedes Benz es una compañía que ha desarrollado esta tecnología, para un modelo de camión que saldrá al mercado en el 2025.

En cuestiones de logística, la red de distribución es tan extensa y complicada que una persona puede llegar a una buena solución, pero no siempre es la más eficiente. Con la ayuda de geoanalytics (big data) se puede hacer un análisis mucho más exhaustivo y llegar a rutas más eficientes, con una mejor planeación de ubicación y reducción de Cedis, lo que reduce los costos de envío e inventario.

La última tendencia en la distribución es la micrologística, es decir, conjuntos de almacenes y capacidades de distribución diseñadas para hacer entregas tan pequeñas como una solo pieza hasta el domicilio del consumidor final, maximiza el servicio percibido a un costo razonable. Es una tendencia relevante, pues los consumidores están exigiendo un nuevo servicio, donde quieren un producto entregado a su domicilio y con rapidez, incluso pocas horas después de haberlo pedido. Por eso el factor de la última milla juega un papel fundamental en este eslabón de la cadena y es el costo más alto que existe en la misma.

Una forma de prepararse para la micrologística es tener pequeños centros de distribución urbanos dentro de zonas con gran densidad de población y habitantes con gran poder adquisitivo. Su objetivo será obvio: realizar varias entregas en poca distancia de forma rentable. Además, tener un tiempo de entrega menor habilita el uso de courieres para distribuir (ahorro de costos de combustible y beneficio al medioambiente) y mejora la oferta de servicio, una gran ventaja competitiva.

Planeación de la demanda: aprovechar la información disponible

El área de planeación de la demanda va de la mano con manufactura y compras, pues al conocer la cantidad exacta que se va a requerir en periodos cortos, las industrias pueden producir justo lo necesario y no generar exceso de inventario (estrategia make-to-order). Las empresas deben estar preparadas para atender las necesidades del mercado, si no la competencia lo hará. Sin embargo, la volatilidad de la demanda hace complicado el proceso.

Hoy en día realizar un pronóstico de la demanda 100% acertado es muy complejo por la variedad de factores externos que deben considerarse y que cambian de manera espontánea las necesidades del mercado. Además, tener un margen de error en estos análisis causa un aumento innecesario en los costos de la compañía.

Por ello, el uso de big data y analítica avanzada son cada vez más comunes en muchas industrias y se están convirtiendo en un factor clave para la cadena de suministro aumentada. Algunas de sus aplicaciones prácticas son en modelos predictivos y en acortar el lead time para minimizar la dependencia al pronóstico de la demanda.

Los big data y modelos avanzados analíticos, como machine learning, inteligencia artificial, entre otros) no solo mejoran la asertividad del pronóstico y la colaboración de los expertos del mercado, también pueden habilitar a las cadenas de valor aumentadas para verdaderamente estar orientadas al mercado (market-driven value chain) no solo al saber cuánto y cuándo, sino exactamente en dónde.

En el segundo caso, se hará posible entender qué quiere y qué necesita el consumidor, el proveedor e incluso la competencia. Todo esto ocurre en tiempo real, lo cual facilita controlar qué van a decir y qué van a hacer, así como la forma en que influyen en la decisión de compra del consumidor. El área de Planeación de la Demanda combinará esta información con factores externos como el clima, el comportamiento de la competencia, los precios, las noticias, los cambios legislativos y la interacción de los consumidores en las redes sociales o en la mensajería digital. Lo anterior para tener un pronóstico de la demanda mejorado, el cual implica reducción de inventario y de costos, además de una respuesta mucho más ágil a las necesidades del mercado.

Conclusiones

Las nuevas tendencias e innovaciones tecnológicas han cambiado el panorama al que estábamos acostumbrados y nosotros también debemos cambiar. Para lograrlo y adaptarnos rápidamente a esta evolución, es importante modificar desde la operación hasta la estructura organizacional.

Se debe crear una alineación dinámica de la cadena de valor aumentada, es decir, segmentarla en función de las necesidades del consumidor y que cada parte tenga características operativas diferentes y trabaje a distintos tiempos, pero de manera simultánea.

Para lograrlo es necesario modificar a la empresa desde adentro e iniciar con la estructura organizacional. En ella, los silos deberán sustituirse con células de trabajo, migrar de una estructura vertical a una horizontal, donde exista un ecosistema colaborativo y dinámico, enfocado en los diferentes segmentos de la cadena de suministro aumentada para cumplir con las necesidades del mercado, con buenos resultados.

La atención personalizada y la respuesta a las necesidades del cliente son un factor indispensable para la retención o lealtad. La cadena de valor debe facilitar el acceso a un producto en el lugar y en el tiempo que el cliente requiere.

Todo esto no suena fácil y definitivamente incrementará la complejidad de las organizaciones. El último gran reto será el minimizar la complejidad aparente y esto eventualmente nos llevará, de la mano de las innovaciones tecnológicas, al migrar del típico balance scorecard a un targeted scorecard para resaltar lo importante y no tener que desperdiciar horas en la toma de decisiones o la gestión del día a día. De esta manera, se podrá actuar rápido y con exactitud, continuar con estrategias exitosas y buscar alternativas para evitar malos resultados.

El ser humano está acostumbrado al pensamiento lineal y solo dándonos cuenta de que el mundo se está volviendo exponencial (simplemente basta con ver la curva de crecimiento poblacional) nos convenceremos de que la mejor forma de atacar al futuro es de forma holística. La cadena de valor aumentada debe seguir una estrategia de expansión, en lugar de división, es decir, no dividir a las áreas externas e internas de la empresa, sino reunirlas y trabajar en equipo para crecer más rápido que nunca.

Las nuevas tecnologías permitirán establecer buenas relaciones con los proveedores y trabajar en conjunto, como parte del negocio, en donde deberá existir una comunicación efectiva, una clara visión en común y confianza entre las partes. De manera interna, los eslabones también deberán trabajar unidos y no en secuencia, estar en constante comunicación para actualizar la efectividad del proceso.

La cadena de suministro aumentada no es un futuro al que llegaremos en los próximos años, es una realidad. Tenemos que trabajar desde ahora en ella para mantener nuestra competitividad y no perder mercado.

Referencias

[1] Scwab, Klaus. “The Fourth Industrial Revolution”. Ed. World Economic Forum. 2016.

[2] https://apprenticefs.com/

[3] https://www.youtube.com/watch?v=DSGDLgZsYUc

[4] https://www.youtube.com/watch?v=kbFbsaLmFrw

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  • ESCRITO POR
  • 08 agosto 2017
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